¡PIDE TU CITA SIN COMPROMISO!
876 546 979   |   699 702 645   |   

Sonrisa gingival

La sonrisa es uno de los rasgos que más definen nuestro rostro e incluso podríamos decir que nuestra personalidad. Para tener una sonrisa bonita hay que empezar por cuidarla, manteniendo una correcta higiene bucodental. Pero no solo debemos ocuparnos de los dientes, su salud y correcta alineación, en muchas ocasiones la armonía entre estos, las encías, los labios y el conjunto de la boca en general tienen que ser la clave para conseguir una sonrisa bonita.

¿Qué es la sonrisa gingival?

Las sonrisas se ven y se perciben como sonrisas gingivales cuando las proporciones dientes-encía-maxilar superior no están en armonía. Es importante decir que este es un asunto de percepción y por lo tanto varía de persona a persona. Pero en términos generales, se ha demostrado que una sonrisa se percibe como sonrisa gingival o sonrisa alta cuando se enseñan 4 mm de encía o más.

La mayoría de los pacientes con sonrisa gingival no se encuentra nada satisfecho con su estética facial, además de presentar problemas de hipersensibilidad al frío, o maloclusión, en caso de que la sonrisa gingival se deba a un desarrollo anormal de dientes o hueso maxilar.

Una de las afectaciones más comunes es la sonrisa gingival. La sonrisa gingival es una desproporción evidente entre las encías y los dientes. También llamada sonrisa alta, se da cuando se ven las encías más grandes y visibles que los dientes. Por norma general cuando se enseñan más de 2-4 mm de encía, aunque la percepción es muy subjetiva a cada paciente y depende de las proporciones generales de su rostro.

 

¿Cómo se diagnostica?

Es importante hacer un buen diagnóstico y determinar exactamente cuál es la causa de la sonrisa gingival, de esta forma nos llevará directamente a la solución adecuada para cada caso.

Para su diagnóstico es importante tener en cuenta las proporciones de los dientes, encías, maxilar superior, posición del labio superior y su movilidad al sonreír.

En resumen, los factores a tener en cuenta durante el estudio que realizamos a la hora de analizar la solución para una sonrisa gingival son:

  1. La cantidad de encía que se expone
  2. El tamaño y forma de los dientes
  3. La longitud y el grado de movilidad del labio superior
  4. La posición vertical del maxilar y los dientes superiores en relación del resto de la cara y el cráneo.

Tipos de sonrisa gingival

Sonrisa gingival anterior: La encía se muestra en exceso sobre los incisivos y caninos.

Sonrisa gingival posterior: Es a partir de los primeros premolares hacia atrás donde está el exceso de encía.

Sonrisa gingival mixta: Se dan juntas las dos anteriores.

¿Qué produce la sonrisa gingival?

  • Exceso de tejido gingival. En estos casos, los dientes pueden tener una longitud normal, pero aparecer más cortos debido al exceso de encía.
  • Hiperactividad del músculo que controla el labio superior es otra causa conocida de sonrisa gingival. En estos casos, el labio sube más de lo normal al sonreír (línea de labios alta), creando un efecto de sonrisa gingival.
  • Un desarrollo anormal del hueso maxilar, que empuja hacia abajo el tejido gingival.

¿Existe tratamiento para la sonrisa gingival?

Una vez sabiendo el origen de la sonrisa gingival, y evaluando todos los factores que intervienen, se toma la decisión sobre el tratamiento:

La sonrisa gingival causada por el exceso de tejido gingival que esconde una parte de la corona dental es tratada con cirugía periodontal mediante un procedimiento que se llama gingivectomía y otro llamado alargamiento de corona.

Durante el alargamiento de corona el exceso de tejido gingival se elimina (a veces una parte mínima de hueso también) y se le da la correcta forma para exponer la longitud correcta de la corona del diente.

Si la sonrisa gingival es causada por un desgaste excesivo de los dientes, se corrige idealmente con un tratamiento de ortodoncia, ya sea con brackets linguales invisibles, con invisalign, brackets estéticos o cualquier otra técnica. Los dientes desgastados se colocan de vuelta a su sitio correcto (nivelando la encía) y después de la ortodoncia son restaurados, añadiendo la estructura dentaria que se ha perdido con coronas o carillas estéticas de porcelana o de composite.

Si es causada por labio “hipermóvil”, Hay varias maneras de modificar la acción de estos músculos; desde un tratamiento de infiltraciones con Botox para paralizar temporalmente estos músculos o disminuir su acción hasta la reposición de las inserciones musculares para prevenir un movimiento excesivo. (El tratamiento con Botox se repite cada 6 meses aproximadamente dependiendo del paciente ya que su acción disminuye).

Una cirugía para impedir que el labio suba más de lo normal puede generar un cambio espectacular. Está cirugía se realiza por el cirujano maxilofacial o cirujano plástico y su gran ventaja de esta cirugía es que los resultados son permanentes.

Si el maxilar superior es demasiado “largo” para la cara (exceso vertical del maxilar). El tratamiento es la cirugía ortognática, mediante la cual se reposiciona hacia arriba el maxilar para disminuir la altura del mismo y para disminuir la cantidad de encía que se expone durante la sonrisa.

Si los dientes están posicionados demasiado hacia abajo, se puede subir solamente con un tratamiento de ortodoncia.

La vestibuloplastia es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es corregir la altura de los vestíbulos bucales, es decir, del espacio que hay entre el labio y la encía, con el fin de adecuarlo para la colocación de una prótesis removible, generalmente completa.

La pérdida de los dientes conlleva la reabsorción de lo que se denomina reborde residual y que está constituido por una protuberancia que se forma al cicatrizar el tejido que había en torno al diente. Es un proceso crónico, por lo que la reabsorción es siempre progresiva e irreversible, e implica también pérdida ósea del maxilar. De ahí que en muchas ocasiones las personas que llevan prótesis dentales removibles se sientan incómodos porque ésta se mueve tanto al hablar como al comer.

Lo normal es adaptar la prótesis a las nuevas condiciones de la estructura de soporte, pero en ocasiones se hace necesaria una vestibuloplastia para crear un soporte adecuado para poder llevar la prótesis y que ésta permanezca fija. También puede requerirse una intervención quirúrgica de este tipo para la colocación de una primera prótesis.